La capacidad de aprender a aprender la podemos entender como aquella que nos permite obtener de forma autónoma (por nuestros propios medios) los conocimientos, destrezas e incluso actitudes; para organizarnos, tomar decisiones y resolver problemas.
La formación a distancia (tanto tradicional como e-learning), cobra cada vez mayor importancia dentro del ámbito de formación de los trabajadores. Sus ventajas (flexibilidad horaria, ahorro en desplazamientos, autoevaluación de los propios conocimientos, automotivación...) parece que compensan los inconvenientes propios de esta modalidad formativa (ausencia del contacto presencial, grandes dosis de responsabilidad por parte del alumno, aburrimiento en la lectura...). Considero que esta modalidad formativa es muy aprovechable en el ámbito que nos ocupa (formación de trabajadores en activo) y que en ella es fundamental una figura: el tutor.
La formación a distancia nunca podrá sustituir a la formación presencial, aunque las Nuevas Tecnologías nos permitan realizar sesiones de chat, videoconferencias, pizarras digitales... Las personas buscamos el contacto humano y la formación presencial es una oportunidad para ello. Además hemos de tener en cuenta que gran parte del aprendizaje se adquiere haciendo y que muchas posibilidades de hacer se pierden en la formación a distancia.
Para compensar esta situación de desventaja, en nuestra formación a distancia debemos contar con tutores, con dinamizadores del aprendizaje, con esas figuras que motivan al alumno, lo acompañan en su proceso de aprendizaje y que no se limitan a estar al otro lado del teléfono o el ordenador esperando un correo electrónico.
En formación de demanda la inspección de la FTTE lo tiene claro: quieren que exista realmente un seguimiento tutorial de los alumnos. Y bueno, ¿qué es un seguimiento tutorial adecuado? Yo haría la siguiente diferenciación...
EXISTE SEGUIMIENTO TUTORIAL CUANDO...
- El formador/tutor organiza y planifica la acción formativa.
- Crea un ambiente agradable de aprendizaje, interactuando constantemente con los alumnos.
- Actúa como facilitador del aprendizaje, resolviendo dudas, proponiendo casos prácticos, creando dinámicas de aprendizaje positivo, adaptando los objetivos a las características de cada alumno.
- Muestra proactividad.
- Registra los contactos realizados.
NO EXISTE SEGUIMIENTO TUTORIAL CUANDO...
- El formador/tutor aterriza en el curso el día de antes y se está leyendo el temario y las fechas de inicio/fin horas antes del inicio del mismo.
- No atiende a la diversidad, no se muestra sensible a la dinámica de grupo que se pueda establecer, tarda en contestar las dudas, se muestra inaccesible.
- Adopta una actitud pasiva, esperando que los alumnos se pongan en contacto con él.
- Da sensación de no conocer la materia del curso.
Son muchas las ocasiones en las que, lamentablemente, se da este tipo de situaciones. Nuestra labor debe consistir en dignificar la formación a distancia y dotarla del valor real que tiene en el mundo laboral, bien aislada, bien como complemento de una formación presencial de calidad.
¿Habéis tutorizado cursos a distancia/online? ¿Qué problemas/ventajas habéis tenido?
Un abrazo.





