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29 de abril de 2012

¿Qué falla en la formación a distancia?

Contamos con los recursos y los medios pero en la formación a distancia (tanto tradicional como teleformación), sigue faltando ese algo para que los resultados sean los esperados.


Como ya comenté en otra ocasión, la motivación de los alumnos y el papel de los tutores en esta modalidad formativa son aspectos claveEn este momento yo iría algo más allá.


Por mi experiencia, en esta modalidad formativa te encuentras desde un libro de texto para leer y contestar un cuestionario que se envía por carta hasta interesantísimas comunidades de aprendizaje donde el papel dinamizador del responsable del curso y el interés genuino de los alumnos hacen que se obtengan experiencias muy enriquecedoras.


¿En qué se diferencia entonces un tipo de curso de otro? A mi modo de ver existen diferentes aspectos a tener en cuenta:

  • Procedencia de los alumnos. No es lo mismo inscribirse en un curso voluntariamente que por obligación.
  • Presentación de los contenidos. Ya sea en papel o a través de Internet, los contenidos deben ser motivadores para el alumno (claros, dinámicos, cercanos a la realidad, entendibles...).
  • Organización y herramientas disponibles. Me quedo con la frase de un compañero: un libro o un CD no valen 420€ (en el caso de la formación bonificable); el cliente valora y paga por los servicios asociados (calidad de las tutorías, utilidad de los conocimientos adquiribles, profesionalidad del servicio de atención al cliente...).
  • Tutorías. La distancia no es el olvido cantaba Alejandro Sanz. Aprovechemos las posibilidades que nos brindan las TIC para desarrollar un proceso de tutorización y dinamización de grupos de calidad.
  • Servicio postventa. Quizá el nombre no sea más adecuado, pero con él me estoy refiriendo a la importancia de no dejar de lado al alumno una vez finalizado el periodo formativo. Dejar un mail de contacto, acceso a los contenidos online durante un tiempo determinado, pasar a formar parte de un club de antiguos alumnos... son valores añadidos a nuestro trabajo.


Se nos sigue llenando la boca cuando hablamos de la importancia de la formación continuada, del papel clave de ésta en el progreso de la sociedad... pero tengo la sensación de que muchas personas simplemente lo dicen porque es lo que oyen por ahí, sin creer realmente en sus palabras.



Seguimos teniendo un doble reto por delante: hacer de la formación un elemento clave en la sociedad y creer en ella. El camino para conseguirlo es tortuoso, pero nadie dijo que fuera a ser fácil.


Un abrazo.

21 de abril de 2012

Los Permisos Individuales de Formación III

Llegamos al último post de esta serie relacionada con los Permisos Individuales de Formación. En él expondré un caso práctico que intente aportar algo más de luz sobre estas ayudas a la formación de los trabajadores.

Pongamos el caso de una micropyme de tres trabajadores. Ésta dispone de un crédito de formación de 420€ y de 21€ para PIF (5% del crédito disponible).

Un trabajador finalizó un curso de fresador en marzo y la empresa bonificó los costes del mismo que ascendieron a 420€.

Ahora la empresa solicita dos PIF de 100 horas cada uno cuyo coste salarial es de 2.500€ ¿La empresa se puede bonificar estos costes? La respuesta es sí.

Aunque el coste de los permisos supera los 21€ disponibles, la empresa puede beneficiarse del crédito adicional disponible (bolsa de horas) en base a esta tabla:


Si la empresa no hubiera utilizado el crédito de formación, podría haber dispuesto de él para subvencionar estos permisos individuales de formación y, el coste no cubierto, subvencionarse con esta bolsa de horas disponibles.

¿Habéis probado ya esta ayuda para la formación? ¿Cambiaríais algún aspecto del procedimiento?

Un abrazo.