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22 de diciembre de 2011

Otro fraude en formación bonificada

Como ya he comentado en varias ocasiones en este blog, el sector de la formación bonificada está muy castigado y desprestigiado. En mi opinión un elevado porcentaje de culpa la tenemos los que nos dedicamos a ella, o mejor dicho, los que se quieren aprovechar de ella en el mal sentido de la palabra.

Hasta ahora sabía de la existencia de diversos fraudes en el sector de la formación bonificada (implantaciones de la LOPD simulando formación, regalos a cambio de la realización de cursos, etc.). Por ello lo que me ha contado hoy un cliente no me sorprende, por desgracia.

Literalmente "Jose Luis, te quería preguntar. El otro día vino un señor y nos dijo que teníamos cuatrocientos y pico euros para gastar en formación y que si no lo hacíamos perdíamos ese dinero. Le dije que no tenía tiempo para ello y que ya tenía un gestor que me llevaba esos temas. Entonces el hombre me dijo, no hace falta que vayas a ningún sitio. Tú me firmas el curso y no hace falta ni que lo hagas. A los dos meses, cuando acabe el plazo, me paso por aquí y por hacerlo te doy 100€ ¿Eso es así?"

¿Cómo se os queda el cuerpo después de leer esto? Pues imaginaos cómo se me ha quedado a mí esta mañana cuando me lo estaba contando de viva voz.

¿Indignado, rabioso, triste, decepcionado...? Creo que me ha faltado un poco de inteligencia emocional y no he sabido con certeza qué sentimiento me ha invadido en ese momento de secuestro emocional.

Lo que tengo claro es que siguen habiendo muchísimos lobos con piel de cordero que utilizan todos los engaños y fraudes habidos y por haber por rascar unos euros y, de paso, perjudicar a todos los demás que nos dedicamos seriamente y profesionalmente a este sector.

Me considero una persona respetuosa, pero en esta ocasión sólo puedo decir que estos "profesionales" me dan asco. Ni se respetan ni respetan a los demás. Lo siento...

Un abrazo.

19 de diciembre de 2011

Controles en la gestión de la formación

El sistema de gestión de la formación bonificable exige una gran atención al detalle, una atención que el ritmo de trabajo diario hace que en muchas ocasiones no sea la mejor.

Hoy quiero contaros algunas ideas para que podáis comprobar si se os ha pasado algo por encima en esta gestión diaria.

Accediendo a la Aplicación Telemática de la Fundación Tripartita podemos entrar en el apartado de Resumen de Actividad (penúltimo icono arriba a la derecha), donde un panel de alarmas nos avisa, por ejemplo, de los grupos en estado pendiente, modificados, incidentados, datos sobre el incumplimiento de la cofinanciación privada...

Recomiendo que periódicamente entréis en este apartado y os descarguéis todos los informes de alerta. Os ayudarán mucho a la hora de hacer previsiones para cumplir con los colectivos prioritarios, gestionar la cofinanciación privada, la RLT, el crédito disponible...

Una de las incidencias comunes en la gestión de este tipo de formación se debe a trabajadores que no están dados de alta en el inicio del curso, trabajadores notificados con un grupo de cotización incorrecto, grupos formativos bonificados antes de su notificación de fin en la Aplicación Telemática... En estos casos recomiendo confirmar los datos de los trabajadores, por ejemplo, con el encabezado de sus nóminas o haciendo una llamada a la asesoría laboral de nuestro cliente.

En ocasiones este tipo de revisiones resultan farragosas y requieren  una importante inversión de tiempo. No obstante, son muchos los quebraderos de cabeza que nos pueden ahorrar en un futuro (requerimientos de la FTFE, devolución de importes, disgustos de los clientes...).

Por eso os animo a hacer un esfuerzo y no dejar para última hora el seguimiento de la formación de vuestros clientes. Vale la pena.

Y vosotros, ¿qué otros filtros de seguimiento y control utilizáis?

Un abrazo.

9 de diciembre de 2011

Motivación en la formación de adultos

Motivación proviene del término latino movere que significa mover. Se puede decir que es el proceso que impulsa a una persona a actuar de una determinada manera o, por lo menos, origina una propensión hacia un comportamiento específico.

Ese impulso de actuar puede provenir del ambiente (estímulo externo) o puede ser generado por los procesos mentales internos de la persona.

La formación en adultos tiene una serie de matices que la diferencian de la formación en niños y adolescentes. 


Deberemos tener en cuenta estas características particulares a la hora de desarrollar las estrategias de motivación:
  • Resistencia al cambio. Se ven las novedades como una amenaza.
  • Mayor exigencia al proceso formativo. Solemos formarnos por interés propio.
  • Economía de esfuerzo. Se busca formación por una necesidad concreta.
  • Impaciencia. Relacionada con la economía de esfuerzo.
  • Responsabilidad. Se siente cercano al formador sin ese temor infantil.
  • Emotividad. Aparecen los miedos a la frustración y al ridículo.
  • Verificación o evaluación. Se debe verificar la eficacia del esfuerzo realizado de forma continuada.
Así, algunas recomendaciones para motivar a los alumnos y alumnas podrían ser:
  • Para vencer la resistencia podríamos hacer ver a los alumnos y alumnas los beneficios que puede reportar la formación en la que van a participar.
  • Para mantener el interés en el proceso formativo, el alumno deberá ver claro el fin del mismo o, al menos, que éste responde a sus necesidades. Se debe ver la conexión entre las tareas que realiza y el objetivo de la formación.
  • No se debe usar el estilo autoritario.
  • No es adecuado fomentar un sistema competitivo donde coexistan grupos de diferente nivel, ni hacer críticas negativas en público.
  • Será muy beneficioso el que los alumnos y alumnas reciban un feedback continuado que les ayude a evaluar el nivel de aprendizaje que se va alcanzando. Se estructurarán los contenidos en etapas breves y escalonadas.
Por último deberemos adaptar las estrategias a la diversidad del grupo, la modalidad de formación, los objetivos, etc.

Con lo expuesto hasta aquí he querido dar unas breves pinceladas sobre los principios en los que se asienta la motivación en el proceso formativo del adulto. Con ello y con un poco de sentido común lograremos que nuestros alumnos y alumnas saquen un mayor provecho de la formación en la que participan.

Según tu experiencia ¿qué más estrategias podrías añadir?

Un abrazo.

1 de diciembre de 2011

¿Cuándo puedo acabar mi curso bonificado?

Un año más llega el mes de diciembre y con él las prisas para "adelantar" todo aquello que no se ha realizado a lo largo de los once meses anteriores.

El próximo día 31 además de finalizar el año, concluye el plazo de realización de cursos de formación de demanda (bonificable) y Permisos Individuales de Formación en las empresas.

Precisamente ayer el sistema de mensajería interno de la aplicación informática de la Fundación Tripartita nos avisaba de este hecho con el siguiente mensaje:

"Les recordamos que para ser considerada procedente la bonificación de los Grupos Formativos y Permisos Individuales de Formación deberán realizar la notificación de FINALIZACIÓN, según lo establecido en los artículos 19 y 26.2, respectivamente, de la ORDEN TAS 2307/2007 de 27 de Julio por la que se desarrolla parcialmente el Real Decreto 395/2007 de 23 de Marzo.


Podrá aplicarse las bonificaciones en sus cotizaciones una vez que haya comunicado la finalización de la formación. El plazo para realizarlo concluye el último día hábil de presentación del boletín de cotización correspondiente al mes de diciembre del ejercicio económico".


Por aclarar posibles dudas comentar que los cursos de formación y PIF que se comuniquen a la Fundación Tripartita deben acabar el 31 de Diciembre, mientras que la notificación de finalización de éstos en la aplicación telemática deberá realizarse el último día hábil de presentación del boletín de cotización correspondiente al mes de diciembre del ejercicio económico.


Es ahora cuando las empresas nos llaman apuradas por consumir su crédito de formación pendiente y pensamos que ojalá se pudiera congelar el tiempo para poder acudir a todas las peticiones. En estas fechas yo siempre trato de asesorar al cliente de los pros y contras y de las posibilidades de realización de una formación de calidad en estas circunstancias.


En la mayoría de las ocasiones el cliente nos agradecerá el buen asesoramiento frente a la actitud de tratar de vender un curso cueste lo que cueste. La calidad de la formación debería prevalecer ante todo.


¿Se os ha dado algún problema con algún cliente al gestionar planes de formación bonificable y/o PIF en estas fechas?


Un abrazo.