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24 de mayo de 2013

Gestión emocional en la formación

Que existen diferencias entre las diversas modalidades de formación nadie lo discute. Se ha hablado largo y tendido de éstas en blogs, portales especializados, foros, etc.

Un aspecto a tener en cuenta, y que variará en función de la modalidad, es la gestión de las emociones durante el proceso formativo.

En esta ocasión me centraré en cómo gestionar nuestras propias emociones y las de nuestros alumnos en la formación a distancia (tradicional y teleformación).

Robert Sylwester en su obra A biological brain in a cultural classroom, decía que "la emoción dirige la atención, y la atención dirige el aprendizaje". Este punto se hace especialmente crítico en la formación a distancia.

El tutor/dinamizador de la formación deberá desarrollar su empatía y su inteligencia emocional lo máximo posible. Ello le permitirá poder adaptarse a las particularidades emocionales de sus alumnos y conseguir un aprendizaje significativo.

Alumnos desmotivados, alumnos muy atareados, alumnos distantes, alumnos cabreados... la variedad es enorme y la forma de tratar con cada uno de ellos varía. No nos podemos dejar invadir por sus emociones; acabaríamos desbordados y fracasados.

En la formación a distancia resulta especialmente importante las estrategias de relación con los alumnos. Actualmente los medios nos permiten desarrollar clases por videoconferencia (los famosos webinar), twiitear un evento determinado o crear contenidos multimedia atractivos y motivadores para los alumnos.

Se deben aprovechar estos recursos para, primero, obtener información sobre los participantes en la formación (procedencia, motivaciones, características personales...) que nos permita, posteriormente, adaptarnos a ellos y conseguir nuestro objetivo inicial: un aprendizaje significativo.

Ante un alumno muy atareado trataremos de averiguar qué es lo que más le puede interesar del curso y ofrecerle información clave de manera concisa y clara. Valdrá más que el alumno aprenda pocas cosas que le sean útiles que avasallar con cantidades ingentes de información, ejercicios, debates...

Con alumnos distantes o desmotivados trataremos de averiguar, como en el caso anterior, los motivos de sus comportamientos para actuar en consecuencia.

Cuando nos encontramos con alumnos cabreados o disgustados será muy importante, además de averiguar las causas de su estado, adoptar una actitud empática. Trataremos de tocar aquellas emociones que despertarán en él el interés por los contenidos y rebajen su estado de disgusto (mostrar comprensión, argumentar la necesidad de la formación, desarrollar ejercicios de relajación...).

Con todo, las particularidades de la formación a distancia, nos obligarán a adaptar estas estrategias de modo que mantengan su efectividad (desarrollo de juegos por la red, correcta atención telefónica, etc.).

¿Cómo gestionáis las emociones de vuestros alumnos? ¿Y las vuestras como dinamizadores/tutores/formadores?

Un abrazo.

10 de mayo de 2013

Conciliaciones No Conformes en formación bonificada V

Más veces de las que pensamos se dan situaciones en las que existen diferencias entre las bonificaciones aplicadas en los boletines de la TGSS y las notificaciones realizadas a través de la aplicación telemática del SEPE.

Los errores pueden darse por diferentes motivos y vienen determinados por tres factores clave: crédito asignado, bonificación aplicada y bonificación notificada.

Ante este tipo de situaciones hemos de tener en cuenta que las cantidades notificadas en la aplicación telemática actuarán de límite superior de las bonificaciones admitidas.

Existen diferentes lugares dentro de la aplicación telemática donde comprobar si se ha producido esta diferencia entre bonificación aplicada y notificada.

Se pueden dar multitud de situaciones que dan como resultado esta diferencia. Detallarlos uno a uno sería muy pesado y extenso, así que os animo a que lancéis vuestras preguntas concretas aquí.

Los errores más frecuentes suelen venir dados por:
  • La asesoría/empresa bonifica cantidades diferentes a las que ha notificado la Entidad Organizadora. En estos casos se puede comprobar que existirá una diferencia negativa (se bonifica más de lo notificado).
  • La asesoría/empresa bonifica antes de la finalización de la formación. La Entidad Organizadora no ha notificado la finalización de la formación ni ha informado al cliente para que aplique la bonificación, sin embargo, el cliente aplica ésta.
  • La Entidad Organizadora finaliza la formación fuera de plazo. Recordemos que la notificación de finalización de todas las acciones formativas en la aplicación telemática ha de realizarse con tiempo suficiente antes del último día hábil para la presentación de los Seguros Sociales de Diciembre.
  • La asesoría/empresa aplica la bonificación fuera de plazo, por ejemplo, en los TC de enero del año siguiente.
Y bien, ¿qué podríamos alegar en estos casos?

Aquí la cosa se complica. A pesar de ello, podemos justificar documentalmente que la empresa ya devolvió la cantidad que se bonificó indebidamente en cuanto se dio cuenta del error.

Si la aplicación telemática falló y podemos acreditar que se produjeron fallos en las comunicaciones de inicio, fin, etc. tendremos mucho ganado.

Para evitar este tipo de conciliación no conforme, recomiendo encarecidamente hacer un seguimiento intensivo de los movimientos de crédito de las empresas a las que impartimos/organizamos formación, utilizar las alertas de la aplicación telemática, informar de forma clara y precisa de los plazos y formas de bonificar a las empresas y, sobre todo, a las asesorías.

En el próximo post trataré de explicar las conciliaciones no conformes fruto de las famosas visitas de seguimiento y de requerimiento de documentación.

Un abrazo.