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15 de octubre de 2012

Actitud ante una visita de seguimiento

A la vuelta de vacaciones parece que las visitas de seguimiento del SEPE (antes denominadas inspecciones) cobran intensidad y frecuencia.

El considerable aumento de volumen de acciones formativas bonificables gestionadas por Entidades Organizadoras y empresas bonificadas a partir de septiembre parece ser una razón de peso para ello.

¿Cómo actuar ante una visita de seguimiento? ¿Qué puedo o no puedo decir? ¿Qué van a comprobar?

Bien, todo depende del tipo de seguimiento que se realice (expost, expost inmediata, en tiempo real...).

Si nos centramos en las visitas de seguimiento en tiempo real hay una premisa clara: fuera nervios e inseguridades. Si estamos haciendo las cosas bien no habrá problema.

Aunque depende de la zona y del técnico de seguimiento, en una visita de este tipo se suele contrastar que se está realizando lo que realmente se comunicó en la Aplicación Telemática que se iba a realizar.

En formación a distancia, por ejemplo, revisarán el seguimiento tutorial que se ha realizado hasta el momento, la presencia de los tutores en su puesto de trabajo, los materiales entregados, las vías de comunicación... todo a través de preguntas directas y de un pequeño cuestionario.

Independientemente de ello, la actitud es fundamental. Como he dicho antes, si lo llevamos todo correctamente, no habrá problema. Deberemos mostrar seguridad en nosotros mismos, tranquilidad y disposición a colaborar.

Como en las entrevistas de trabajo, se trata de una transmisión mutua de información entre dos personas, con lo que si somos naturales y nos mostramos tal como somos tendremos un gran punto a nuestro favor. Si por el contrario nos invade la inseguridad, el nerviosismo... puede que la otra parte lo interprete como que hay algo que ocultar, sospecha nada recomendable.

Así pues, ante una visita de seguimiento demostrad lo bien que hacéis las cosas de forma natural y colaborativa. Mostrad vuestro afán por mejorar en el futuro aquello que pueda estar más descuidado. Y no dejéis de demostrar tranquilidad y seguridad.

¡Suerte en el futuro!

Un abrazo!

7 de octubre de 2012

¿Sabemos lo que firmamos?

Hace unos días renové, no sin pocas dificultades técnicas, mi certificado digital. Una de las utilidades prácticas que le doy es en mi trabajo con la Fundación Tripartita (@F_Tripartita) y más concretamente con su Aplicación Telemática para la gestión de acciones formativas bonificables y PIF's.

A raíz de este trámite me vino una pregunta a la cabeza ¿sabemos lo que firmamos en esta aplicación? 

Si accedemos a ella como Entidad Organizadora y procedemos a dar de alta a una empresa dentro de cualquiera de nuestras agrupaciones de empresa veremos que, en el momento de la firma, aparecen varios párrafos.

Éstos pueden pasar desapercibidos o como un texto formal similar a las famosas Condiciones Legales que pocos de nosotros leemos.

Mi recomendación es no pasar de largo y pararnos a leer detenidamente el contenido. Veremos que tiene miga y de la buena.


Como veis, las responsabilidades que nos afectan como sujetos o entidades firmantes no son para tomárselas a la ligera. Situaciones que se pueden dar como las de "toma el CIF de mi empresa y mírame el crédito que tengo" o "ponme en marcha todo y luego ya arreglamos los papales" tienen mucho riesgo aunque se actúe de buena fe por ambas partes.

Hemos de tener en cuenta que estamos realizando un trámite más con la Administración Pública y que, en caso de no tener la documentación precisa en regla, estamos cometiendo una infracción.

¿Te habías parado a leer lo que firmas? ¿Sigues tomando riesgos?

Un abrazo!