Técnicamente hablamos de Evaluación del Desempeño como un proceso sistemático y periódico de estimación cuantitativa y cualitativa del grado de eficacia con el que las personas llevan a cabo las actividades y responsabilidades de los puestos que desarrollan.
La finalidad de este proceso cambia según hablemos del responsable, la persona evaluada o la propia organización. De todas formas, hay un objetivo común en todos los niveles: lograr la mejor adecuación entre la persona y el puesto de trabajo que ocupa.
Cada vez son más las organización que tienen implantado un sistema de evaluación del desempeño dentro de su política general de Recursos Humanos. Este proceso ha de estar vinculado al resto de procesos de RRHH y desarrollarse mediante una buena planificación y comunicación a fin de no convertirse en una fuente de problemas.
Los problemas que pueden surgir cuando se implanta este sistema pueden estar relacionados con:
- Mala comunicación de los objetivos reales del sistema (desconfianza de las personas evaluadas).
- Mala utilización de los resultados de la evaluación para la aplicación de políticas de RRHH (promociones, retribución...).
- Falta de motivación de los responsables a la hora de hacer las entrevistas.
- Insuficiente entrenamiento de los responsables a la hora de llevar a cabo el proceso.
- No cumplir con lo prometido.
- Formación: Permite detectar áreas de mejora; punto de partida para la elaboración de los planes de formación.
- Establecimiento de objetivos personales que pueden ir relacionados con políticas retributivas personalizadas.
- Desarrollo de planes de carrera.
¿Qué opinión tenéis de la evaluación del desempeño? ¿Está implantada en vuestra empresa?
Un abrazo.

