Como ya he comentado en varias ocasiones en este blog, el sector de la formación bonificada está muy castigado y desprestigiado. En mi opinión un elevado porcentaje de culpa la tenemos los que nos dedicamos a ella, o mejor dicho, los que se quieren aprovechar de ella en el mal sentido de la palabra.
Hasta ahora sabía de la existencia de diversos fraudes en el sector de la formación bonificada (implantaciones de la LOPD simulando formación, regalos a cambio de la realización de cursos, etc.). Por ello lo que me ha contado hoy un cliente no me sorprende, por desgracia.
Literalmente "Jose Luis, te quería preguntar. El otro día vino un señor y nos dijo que teníamos cuatrocientos y pico euros para gastar en formación y que si no lo hacíamos perdíamos ese dinero. Le dije que no tenía tiempo para ello y que ya tenía un gestor que me llevaba esos temas. Entonces el hombre me dijo, no hace falta que vayas a ningún sitio. Tú me firmas el curso y no hace falta ni que lo hagas. A los dos meses, cuando acabe el plazo, me paso por aquí y por hacerlo te doy 100€ ¿Eso es así?"
¿Cómo se os queda el cuerpo después de leer esto? Pues imaginaos cómo se me ha quedado a mí esta mañana cuando me lo estaba contando de viva voz.
¿Indignado, rabioso, triste, decepcionado...? Creo que me ha faltado un poco de inteligencia emocional y no he sabido con certeza qué sentimiento me ha invadido en ese momento de secuestro emocional.
Lo que tengo claro es que siguen habiendo muchísimos lobos con piel de cordero que utilizan todos los engaños y fraudes habidos y por haber por rascar unos euros y, de paso, perjudicar a todos los demás que nos dedicamos seriamente y profesionalmente a este sector.
Me considero una persona respetuosa, pero en esta ocasión sólo puedo decir que estos "profesionales" me dan asco. Ni se respetan ni respetan a los demás. Lo siento...
Un abrazo.



















