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15 de mayo de 2014

Efecto mariposa

El efecto mariposa es un concepto de la teoría del caos. La idea es que, dadas unas condiciones iniciales de un determinado sistema caótico, la más mínima variación en ellas puede provocar que el sistema evolucione en ciertas formas completamente diferentes. Sucediendo así que, una pequeña perturbación inicial, mediante un proceso de amplificación, podrá generar un efecto considerablemente grande a mediano o corto plazo de tiempo.

Si trasladamos este concepto al campo de la Formación Bonificada vemos que:
- El actual Sistema tiene muchas particularidades que lo asemejan a un sistema caótico.

- La más mínima variación en este Sistema puede provocar que éste evolucione en formas completamente diferentes (el suceso de los 420€, los últimos casos de fraude aparecidos en las noticias, incidencias y problemas con los PIF...).

- Una pequeña perturbación inicial, mediante un proceso de amplificación, puede generar un efecto considerablemente grande a mediano o corto plazo, por ejemplo, con la mala comunicación en el microsistema Entidades Organizadoras - Empresa Bonificada - Asesorías.

¿Qué quiero decir con todo esto? Lo esquematizo:

- El futuro debe verse con realismo y optimismo.

- Debemos ser lo bastante flexibles para poder cambiar con rapidez y aprender durante todo ese proceso.

- Saber filtrar y colocar la información que nos llega del exterior nos ayudará a adaptarnos mejor.

- Nuestras acciones siempre tienen una repercusión en el Sistema. Un error en la finalización de un curso, un error en la aplicación de la bonificación por parte de la asesoría o un dato erróneo facilitado por la Empresa Bonificada, a corto o medio plazo, traerá consecuencias (negativas en este caso).

¡Ánimo y a por todas!

Un abrazo.

7 de abril de 2014

Del abuso al desuso: el fin de la formación a distancia

El nuevo modelo de formación continua va tomando forma y acelera el paso para poder ver la luz cuanto antes.

Hace poco hemos conocido algunas de las novedades que traerá el nuevo sistema. En esta ocasión me quiero centrar en una de ellas: la eliminación de la modalidad a distancia.

A primera vista parece un cambio acorde con los nuevos tiempos, pero si hacemos un análisis más profundo vemos que esta eliminación trae consigo unas implicaciones mucho mayores de lo que a primera vista puede parecer.

Si bien es cierto que la formación a través de las nuevas tecnologías cada vez ocupa mayores parcelas, no es menos cierto que la eliminación de la modalidad a distancia tradicional rompe, en cierta medida, con la igualdad de oportunidades en el acceso a la formación. Todavía existen sectores de población que no tienen ni conocimientos ni recursos para permitirse desarrollar una formación a través de medios telemáticos.

Luego está la parte de las Entidades Organizadoras (que desaparecen para integrarse en un Registro Estatal de Entidades de Formación). Éstas deberán hacer, si no lo han hecho ya, una inversión para adaptarse a la eliminación de la formación a distancia. Por su lado, las editoriales deberán hacer algo parecido. ¿Se ha pensado en ello?

Ahora bien, ¿por qué se llega a esta situación?

Básicamente la eliminación la justifican por un abuso en el uso de esta modalidad formativa que, en teoría, se presta más al fraude. Con la supresión de la formación a distancia se pretende llevar un control más exhaustivo del proceso formativo.

Habrá una formación presencial y una formación online o teleformación, donde el alumno avanzará a lo largo de un itinerario formativo a través de una plataforma de formación que seguramente deberá estar homologada por el Servicio Público de Empleo; no valdrá colgar un documento pdf y una foto en una web, como ya comenté en su día. La plataforma deberá permitir monitorizar el avance del alumno, la interactividad, medirá los tiempos de conexión, etc.

Personalmente considero que se deberían haber puesto medios para evitar la eliminación de la formación a distancia en el nuevo modelo de Formación Programada por las Empresas y algunos otros aspectos que van encaminados a penalizar a las entidades de formación. 

Aunque no todo es negativo, también se presentan aspectos encaminados a mejorar la calidad de la formación impartida y otros con el claro objetivo de evitar los abusos cometidos hasta ahora. Espero que la nueva normativa venga para beneficiarnos a todos.

Un abrazo.

10 de marzo de 2014

Cambios en la Formación Profesional para el Empleo

Que el actual modelo de Formación Profesional para el Empleo está agotado está claro. Que es necesario un nuevo marco normativo para su desarrollo, también.

Hasta ahora todo son rumores e hipótesis. Lo que está claro es que los continuos escándalos protagonizados por los sindicatos y afines parecen haber acelerado el proceso.

Ya hubo un primer aviso con la famosa enmienda a los 420€ y ahora parece que la cosa ya no tiene marcha atrás.

La materialización de un profundo cambio del sistema parece ser cosa de meses. Un compañero de profesión compartió hace poco un interesante documento en LinkedIn. En él aparece lo que puede ser un preacuerdo para el nuevo modelo de Formación Profesional para el Empleo.

A grandes rasgos, el documento trata de mostrar la necesidad de realizar un profundo cambio del sistema encaminados a mejorar la calidad de la formación impartida, la eficiencia de los recursos destinados, la flexibilidad del sistema y la eliminación de las malas praxis.

Para ello se establece una serie de propuestas que afectan a:
  • El marco competencial, donde jugará un papel clave la Administración del Estado.
  • La planificación estratégica y plurianual, de forma que los planes de formación se adapten de forma más dinámica a las necesidades reales del tejido productivo. Se pretende reforzar el Sistema Nacional de Cualificaciones Profesionales y Certificados de Profesionalidad.
  • La redefinición del papel de los agentes sociales, con remodelaciones en la Fundación Tripartita, el papel de las Comunidades Autónomas, los sindicatos y las Entidades de Formación. Estas últimas ya no serán meros proveedores de formación, sino corresponsables en la planificación y diseño de las iniciativas de formación.
  • La mejora de la eficiencia y la calidad del sistema.
  • Potenciar las acciones de seguimiento y control y establecer mecanismos para combatir los casos de mala praxis, desarrollando entrevistas más profundas a los formadores, viendo la empleabilidad de los alumnos que realicen este tipo de cursos, estableciendo una serie de requisitos para ser Entidad Organizadora y dando publicidad, por ejemplo, a las entidades de formación que desarrollen malas prácticas dentro del sistema.

Todo esto siguen siendo rumores, aunque parece que están más cercanos a lo que va a ser el nuevo Sistemas de Formación Profesional para el Empleo, donde se apuesta más por la calidad y la utilidad de la formación y se trata de minimizar las posibilidades de fraude y malos comportamientos.

El documento en sí lo podéis encontrar aquí.

Un abrazo.